InicioBlogTerapia y TratamientosTrastorno del espectro autista (TEA): señales en niños y cómo es la evaluación

Niño de espaldas ordenando bloques de madera en fila mientras una adulta lo observa con calma sentada en el suelo

Trastorno del espectro autista (TEA): señales en niños y cómo es la evaluación

Escrito por José Miguel Terán Serrano, Psicólogo clínicoActualizado el

El trastorno del espectro autista (TEA) es una condición del neurodesarrollo que cambia la forma en que una persona se comunica, se relaciona con los demás, procesa lo que siente a través de los sentidos y organiza sus intereses. Las señales suelen aparecer en los primeros dos años de vida, aunque en las formas más sutiles pueden notarse recién en la etapa escolar. No hay un examen de sangre ni un test en internet que lo confirme: el diagnóstico se hace con una evaluación profesional cuidadosa, y llegar a él a tiempo abre la puerta a los apoyos que tu hijo o hija necesita.

¿Qué es el trastorno del espectro autista?

El Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos (NIMH) lo describe como un trastorno neurológico y del desarrollo que afecta cómo las personas interactúan, se comunican, aprenden y se comportan. Se habla de espectro porque se manifiesta de formas muy distintas: hay niños que no usan lenguaje verbal y otros que hablan con mucha fluidez pero les cuesta entender las reglas no escritas de una conversación.

La ley chilena lo define de forma parecida. La Ley N° 21.545 describe el TEA como una diferencia o diversidad en el neurodesarrollo típico, que se manifiesta en dificultades significativas en la interacción y la comunicación social, y precisa que constituye algún grado de discapacidad sólo cuando genera un impacto funcional significativo en la vida familiar, social, educativa u ocupacional.

¿Qué tan frecuente es? En Estados Unidos, la red de vigilancia de los CDC estimó que en 2022 alrededor de 1 de cada 31 niños de 8 años había sido identificado con TEA, y que era unas 3,4 veces más frecuente en niños que en niñas (Shaw y cols., 2025). Chile no tiene una cifra nacional comparable, pero el mensaje es el mismo: no es una condición rara.

¿Por qué se diagnostica menos en niñas?

La guía británica NICE advierte que el autismo puede pasar inadvertido en las niñas, lo que lleva a que se diagnostique menos, y que en niños más grandes las señales pueden haber estado enmascaradas: la niña o el niño aprende a imitar a sus compañeros y a «pasar» en el colegio, con mucho esfuerzo y cansancio. Si algo te hace ruido, consulta aunque te digan que «se adapta bien».

Señales del autismo en niños

Ninguna señal aislada confirma un TEA, y muchos niños tienen alguna sin ser autistas. Lo que importa es el conjunto, que se repita en distintos lugares (casa, jardín, colegio) y que afecte su día a día. Estas son las señales que describen el NIMH y MedlinePlus:

ÁreaQué puedes notar
Comunicación e interacciónPoco contacto visual; no responde a su nombre o tarda en hacerlo; comparte poco lo que le interesa (no muestra cosas, no señala para compartir); le cuesta seguir una conversación o iniciarla; dificultad para hacer amigos
LenguajeRepite palabras o frases que escuchó (ecolalia); usa el lenguaje de forma literal; un tono de voz particular
Intereses y conductas repetitivasIntereses muy intensos y sostenidos en temas específicos; movimientos corporales repetidos; mucha atención a objetos que giran o a partes de los objetos
Rutinas y cambiosSe angustia mucho con cambios pequeños en la rutina; necesita que las cosas sean siempre iguales
SentidosReacciones muy intensas, o muy bajas, a sonidos, luces, texturas, olores o al contacto físico

Además, la guía NICE indica hacer una evaluación de autismo cuando un niño menor de 3 años pierde habilidades de lenguaje o sociales que ya tenía. Si eso pasa, no esperes.

¿Cómo saber si mi hijo tiene autismo?

Si reconoces varias señales de la tabla, el paso siguiente es pedir una evaluación, no buscar más tests. La guía NICE recuerda que las listas de señales orientan, pero no incluyen todas las formas en que se puede manifestar el autismo: que no veas exactamente lo que dice una lista no lo descarta.

Mientras esperas la evaluación, anota ejemplos concretos (qué hace, dónde, desde cuándo), junta los informes del jardín o del colegio y los controles de salud. Esa información le sirve mucho al equipo que evalúa.

Muchas familias que consultan por TEA describen también crisis intensas, rabietas que duran mucho o emociones que se desbordan. Si eso es lo que más te preocupa, puede ayudarte nuestra guía sobre desregulación emocional: señales y qué hacer, y la de salud mental infantil y estrategias para acompañar en casa.

Autismo grado 1, 2 y 3: qué significan los niveles

Muchas personas buscan «autismo grado 1» o «autismo leve». Esos términos vienen de los niveles de apoyo del manual diagnóstico DSM-5, que los CDC resumen así:

NivelQué indicaEn la práctica
Nivel 1 («grado 1»)Necesita apoyoPuede hablar y participar, pero le cuesta iniciar interacciones, adaptarse a cambios u organizarse; sin apoyo, estas dificultades se notan
Nivel 2Necesita apoyo sustancialDificultades marcadas en la comunicación y en la flexibilidad, visibles incluso con apoyo
Nivel 3Necesita apoyo muy sustancialDificultades muy importantes en la comunicación y gran malestar frente a los cambios

Tres aclaraciones importantes:

  • El nivel describe cuánto apoyo necesita, según sus dificultades en la comunicación social y en las conductas repetitivas. No mide su inteligencia ni lo que puede llegar a hacer.
  • Lo define el equipo que evalúa, con la información de la familia y del colegio, no un cuestionario.
  • «Leve» no significa «sin dificultades». Un niño con nivel 1 puede sufrir mucho en el colegio o con sus compañeros, justamente porque su necesidad de apoyo se ve menos.

¿Cómo es la evaluación diagnóstica?

El diagnóstico de TEA es clínico: lo hace un equipo con experiencia, integrando varias fuentes de información. MedlinePlus lo resume así: lo mejor es que un equipo de especialistas evalúe al niño. La guía NICE propone que ese equipo incluya, al menos, un pediatra o psiquiatra infantojuvenil, un fonoaudiólogo y un psicólogo con formación y experiencia en autismo.

Según NICE, toda evaluación de autismo debería incluir:

  1. Las preocupaciones de la familia y, si corresponde, las del propio niño o joven.
  2. Su vida en la casa, en el colegio y en otros espacios.
  3. La historia del desarrollo, con foco en las señales que describen los manuales diagnósticos (CIE-11 o DSM-5).
  4. La observación directa de su comunicación, su interacción y su conducta, que puede apoyarse en instrumentos específicos de autismo.
  5. Un examen físico general.
  6. La búsqueda de otras condiciones que pueden coexistir con el autismo.
  7. Un perfil de sus fortalezas, habilidades y necesidades, que sirva para armar un plan de apoyo según su contexto familiar y escolar.
  8. La devolución de los resultados a la familia y, cuando corresponde, al niño o joven.

Según cada caso, el equipo puede sumar evaluaciones de habilidades intelectuales, lenguaje, motricidad, conducta adaptativa o salud emocional.

Tamizaje no es diagnóstico

Un tamizaje es una revisión breve para detectar a quién conviene evaluar en profundidad. El más conocido para niños pequeños es el M-CHAT-R/F, un cuestionario para madres y padres de niños de 16 a 30 meses, con preguntas de seguimiento. En el estudio que lo validó, los niños con un resultado positivo tras el seguimiento tenían un 47,5 % de riesgo de recibir un diagnóstico de TEA y casi todos (94,6 %) tenían algún retraso o preocupación del desarrollo (Robins y cols., 2014). Es decir: un tamizaje positivo indica que hay que evaluar, no que el niño sea autista.

Lo mismo vale para los «test de autismo» que circulan en internet: pueden ayudarte a ordenar preguntas, pero no reemplazan una evaluación.

¿Qué es el ADOS-2?

El ADOS-2 (Escala de Observación para el Diagnóstico del Autismo, segunda edición) es uno de los instrumentos estandarizados que se usan en evaluaciones exhaustivas de autismo, como menciona el Manual MSD. El profesional propone actividades y juegos según la edad y el lenguaje del niño, y observa de forma ordenada su comunicación, su interacción y su juego.

Es una herramienta útil, pero no hace el diagnóstico por sí sola. Como indica NICE, la observación es una parte de la evaluación, junto con la historia del desarrollo, la información de la familia y del colegio y la búsqueda de otras condiciones.

Condiciones que pueden acompañar al autismo

Parte de una buena evaluación es mirar qué más está pasando. La guía NICE pide considerar, entre otras:

  • Salud mental y conducta: TDAH, trastornos de ansiedad y fobias, trastornos del ánimo, conducta oposicionista, tics, trastorno obsesivo-compulsivo y autolesiones.
  • Neurodesarrollo: retraso global del desarrollo o discapacidad intelectual, problemas de coordinación motora y dificultades específicas de aprendizaje.

Detectarlas importa porque cambian el plan de apoyo. Un niño autista con mucha ansiedad, por ejemplo, necesita que esa ansiedad también se trabaje.

Después del diagnóstico: apoyos y familia

El TEA es una condición del desarrollo, no algo que se «quite». El objetivo de los apoyos es que el niño se comunique mejor, gane autonomía, sufra menos y participe más en su vida. Según el NIMH, las intervenciones pueden ser conductuales, psicológicas, educativas, de terapia ocupacional, de lenguaje o físicas, y en algunos casos se usan medicamentos para síntomas específicos, como la irritabilidad o la ansiedad.

Algunas ideas para la familia:

  • El diagnóstico es un punto de partida: sirve para entender a tu hijo, no para encasillarlo.
  • Coordina con el colegio para que los apoyos sigan fuera de la consulta. La Ley TEA pide a los establecimientos espacios educativos inclusivos, sin violencia y sin discriminación.
  • Cuida la relación familiar. Acompañar a un niño autista puede ser muy demandante. Si la convivencia se volvió tensa, la terapia familiar con herramientas de DBT puede ayudar a bajar los conflictos y comunicarse mejor.
  • Cuídate tú también. Pedir ayuda para ti no es un lujo.

El TEA en Chile: la Ley N° 21.545

La Ley TEA, publicada en marzo de 2023, promueve la igualdad de oportunidades y la inclusión de las personas autistas en la salud, la educación y la vida social. Para las familias, tres puntos son especialmente útiles:

  • El Estado debe promover un diagnóstico temprano, oportuno, interdisciplinario y sin discriminación por edad.
  • El Ministerio de Salud debe promover el tamizaje dentro de las prestaciones de salud de niños, niñas y adolescentes del Plan de Salud Familiar.
  • Los establecimientos educacionales deben ofrecer espacios inclusivos, sin violencia y sin discriminación.

¿Y en adolescentes y adultos?

Muchas personas reciben el diagnóstico tarde, en la adolescencia o la adultez. El NIMH explica que en adultos el diagnóstico es más difícil, porque algunas señales se confunden con las de la ansiedad o del TDAH, y que la evaluación revisa la comunicación, los temas sensoriales y la historia del desarrollo. Si eres adulto y te reconoces en este artículo, consulta con un profesional con experiencia en autismo en adultos.

¿Cómo se trabaja en Centro Sanándote?

El servicio de TEA y evaluación diagnóstica de Centro Sanándote, en La Reina, está orientado a identificar y entender el espectro autista en niños y jóvenes, y a orientar a cada familia hacia una intervención temprana. Así se organiza:

Qué hacemosPara qué
Evaluación comprensivaEntender el perfil de tu hijo o hija: cómo se comunica, cómo se relaciona y qué necesita
Plan de intervención personalizadoEstrategias de apoyo adaptadas a cada niño, para promover su desarrollo
Apoyo a la familiaHerramientas y conocimientos para llevar el apoyo a la casa

En el equipo, el psicólogo Gamalier Cerda ha centrado su formación en la terapia dialéctica conductual (DBT) aplicada, entre otros temas, a la desregulación emocional y a los trastornos del espectro autista.

Si algo de lo que leíste te hace pensar en tu hijo o hija, el primer paso es una conversación para entender qué está pasando y si corresponde una evaluación. Puedes agendar tu primera conversación con el centro.

Preguntas frecuentes

Es una condición del neurodesarrollo que afecta la forma en que una persona se comunica, se relaciona, aprende y se comporta. Se llama «espectro» porque se manifiesta de maneras y con intensidades muy distintas. Los síntomas suelen aparecer en los primeros dos años de vida.

Sólo una evaluación profesional puede decirlo. Algunas señales para consultar: poco contacto visual, no responder a su nombre, compartir poco sus intereses, molestarse mucho con cambios pequeños, intereses muy intensos o movimientos repetidos. Si ves varias, pide una evaluación; no esperes a que «se le pase».

Es la forma coloquial de referirse al nivel 1 del manual diagnóstico DSM-5: la persona necesita apoyo, pero menos que en los niveles 2 («apoyo sustancial») y 3 («apoyo muy sustancial»). El nivel describe cuánto apoyo necesita, no su inteligencia ni lo que puede llegar a hacer.

Es un instrumento estandarizado de observación que usan profesionales entrenados durante una evaluación de autismo. Ayuda a ordenar lo que se observa en la comunicación, la interacción y el juego, pero no hace el diagnóstico por sí solo: el diagnóstico lo hace un equipo que integra la historia del desarrollo, la observación y la información de la familia y el colegio.

Puede servir para ordenar dudas, pero no diagnostica. Incluso los cuestionarios de tamizaje validados, como el M-CHAT-R/F para niños de 16 a 30 meses, sólo indican si conviene una evaluación más completa.

Sí. La guía británica NICE advierte que el autismo puede pasar inadvertido en las niñas, lo que lleva a que se diagnostique menos. Si algo te hace ruido, vale la pena consultar aunque la niña «se adapte» en el colegio.

La Ley N° 21.545, conocida como Ley TEA, promueve la inclusión y la protección de los derechos de las personas autistas. Pide un diagnóstico temprano, oportuno, interdisciplinario y sin discriminación por edad, y que el Ministerio de Salud promueva el tamizaje en los controles de salud de niños, niñas y adolescentes.

Fuentes

  1. Instituto Nacional de la Salud Mental (NIMH). Trastornos del espectro autista.
  2. NICE (2011, actualizada en 2017). Autism spectrum disorder in under 19s: recognition, referral and diagnosis (CG128). Recomendaciones 1.1.3, 1.2.5, 1.4.2, 1.5.5, 1.5.8 y 1.5.15.
  3. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Clinical Testing and Diagnosis for Autism Spectrum Disorder (criterios del DSM-5 y niveles de apoyo).
  4. Shaw, K. A., et al. (2025). Prevalence and Early Identification of Autism Spectrum Disorder Among Children Aged 4 and 8 Years — ADDM Network, 16 Sites, United States, 2022. MMWR Surveillance Summaries, 74(2).
  5. Robins, D. L., et al. (2014). Validation of the Modified Checklist for Autism in Toddlers, Revised With Follow-up (M-CHAT-R/F). Pediatrics, 133(1), 37-45.
  6. MedlinePlus en español. Trastorno del espectro autista.
  7. Manual MSD, versión para el público general. Trastornos del espectro autista (revisado en noviembre de 2025).
  8. Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. Ley Fácil: Ley del Trastorno del Espectro Autista (Ley N° 21.545).
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Artículo escrito por:

José Miguel Terán Serrano

Psicólogo clínico